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Category: Jurídica

Correos internos de Ingeominas dan cuenta de cómo estaban listos los otrosí para ampliar a 30 años cada una de las concesiones oficiales con las dos importantes multinacionales

El 12 de marzo de 2010, al despacho del director general de Ingeominas, Mario Ballesteros, llegó una carta de la multinacional Drummond Ltda. solicitando la prórroga del contrato que desde 1988 y hasta 2019 ostenta esta empresa para la explotación de las minas de carbón en el departamento del Cesar. La propuesta de la firma era extender el contrato por 30 años más, fundamentando su solicitud en el desarrollo de un gran proyecto minero que se tiene previsto desarrollar en la zona hasta el año 2060.
En su misiva, el presidente de la Drummond en Colombia, Augusto Jiménez, resaltó que el proyecto minero requiere inversiones superiores a US$1.500 millones y que unas expectativas de esta dimensión sólo podían ser avocadas teniendo certeza de la prórroga de los contratos. Dos meses después, el 11 de mayo, la empresa Drummond envió una nueva carta planteando varios elementos de análisis económico sintetizados en la comparación del contrato original y varios otrosí firmados a través de los años.
La respuesta de Ingeominas se produjo el 22 de julio y fue firmada por el subdirector de Fiscalización y Ordenamiento Minero, José Neiza Hornero. En ella, el funcionario aclaró que las circunstancias en que se habían suscrito varios ajustes al contrato no podrían convertirse en parámetros de aplicación para la nueva realidad. En concreto, Neiza expuso que la condición para prorrogar el contrato era una contraprestación económica a favor del Estado por el 5% del valor de las utilidades operacionales de la empresa Drummond.
El 5 de agosto, el mismo Neiza Hornero, después de una reunión entre ejecutivos de Drummond y altos funcionarios de Ingeominas para revisar el otrosí propuesto por la multinacional, envió los términos de lo acordado a la empresa Espinosa y Asociados para que conceptuaran sobre el parcial acuerdo. Pero ese mismo día a las 9 y 23 minutos de la noche una ejecutiva de Drummond envió a los funcionarios de Ingeominas el modelo de otrosí para que fuera firmado de inmediato (ver facsimil). Sin el concepto de Espinosa y Asociados, la prórroga iba a firmarse.
Fue entonces cuando José Neiza Hornero, el 6 de agosto, a 24 horas de terminar el gobierno Uribe, renunció a su cargo y le dejó claro al director de Ingeominas que de ninguna manera podría atender sus instrucciones de conceptuar favorablemente la prórroga del contrato con Drummond, ni tampoco hacerlo con otro asunto a su disposición: la prórroga por 30 años del contrato que Cerro Matoso tiene para la explotación de níquel en el departamento de Córdoba.
En el último caso existía de por medio un asunto aún más delicado: desde el 24 de junio, Carlos Antonio Espinosa Pérez, de la empresa Espinosa y Asociados, le había escrito al director del Servicio Minero, José Fernando Ceballos, que su oficina no consideraba posible prorrogar el contrato con Cerro Matoso porque era evidente que se estaban lesionando los intereses del Estado y porque además los textos propuestos eran contrarios a las normas legales y conllevaban un detrimento del patrimonio público.
Y nuevamente hubo varios correos electrónicos, esta vez desde la gerencia de Asuntos Legales de Cerro Matoso, donde siguió cobrando forma la prórroga del contrato de concesión para la explotación de níquel. Como si fuera poco, ya se había suscitado un conflicto adicional con la asesora de Ingeominas Mélida Cabezas, quien puso en conocimiento de  los organismos de control el hecho de que a ella se le canceló su contrato por advertirle  a Ingeominas que Cerro Matoso estaba atrasado en el pago de $24.892 millones por concepto de regalías.
El 11 de agosto, ya en tiempos del presidente Santos, se conoció que Neiza Hornero le envió una nueva carta el director de Ingeominas Mario Ballesteros en la que le recordó que él le había dicho que era orden de la Presidencia tramitar y suscribir las prórrogas de Drummond y Cerro Matoso. Además de reiterarle su renuncia, Neiza Hornero dejó constancia de que había sido maltratado, presionado e irrespetado y que su oposición a las prórrogas obedecía a su experiencia y conocimiento del tema.
El pasado 19 de agosto, el director de Ingeominas, en carta a El Espectador, calificó de totalmente falso que haya dado instrucciones algunas al ingeniero Neiza y que el caso de Cerro Matoso estaba sometido a un tribunal de arbitramento. Además, Mario Ballesteros añadió que nunca tuvo conocimiento de conceptos negativos de Neiza respecto de las pretensiones de Drummond y que su lucha era contra la corrupción y las prácticas non sanctas que aquejan al sector.
Este viernes, tras los hallazgos de El Espectador de los correos electrónicos donde queda claro que la prórroga con Drummond y Cerro Matoso iba en marcha, el director de Ingeominas, Mario Ballesteros, precisó que nada de lo dicho es cierto, que todo son especulaciones, que él no firma contratos y que por ahora no hay prórrogas con ninguna de las dos compañías. A su vez, a la empresa Drummond se le envió un cuestionario sobre el tema y al cierre de esta edición aún no había sido contestado.
Este viernes 27 de agosto, en la página web de la Casa de Nariño fue cargada una circular del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República expedida el 4 de agosto donde se advierte que la ciudadanía debe conocer a los aspirantes a los altos cargos del Gobierno. Acompañando la directiva aparece que el ingeniero eléctrico Andrés Ruiz Rodríguez aspira a prestar sus servicios como director de Ingeominas. Será el reemplazo de Ballesteros. La ciudadanía no ha hecho observaciones.

Fuente: El Espectador

Grupo de investigación UN, socio estratégico de la SAI

Medellín, may. 31 – Agencia de Noticias UN– Se trata del Grupo de Estudios de Obras Subterráneas (GEOS) que se constituyó como el primer grupo de investigación afiliado a la Sociedad Antioqueña de Ingenieros y Arquitectos (SAI).

“Nos presentamos ante el doctor Álvaro Villegas Moreno, presidente de la SAI, le mostramos los proyectos que adelantamos y solicitamos que nos integraran a la sociedad. Ya recibimos la aceptación y nos nombraron en una subcomisión encargada del apoyo y la asesoría en el tema de mecánica de rocas y de obras subterráneas”, explicó Oswaldo Ordoñez Cardona, director del GEOS.

El grupo de investigación se estableció en el 2006 y actualmente es integrado, en su mayoría, por estudiantes de Ingeniería Civil y algunos más de Ingeniería Geológica y un estudiante del posgrado de Geotecnia. Todo el equipo de trabajo está adscrito al Grupo Georrecursos, Minería y Medio Ambiente (Gemma).

De acuerdo con Ana María Gaviria, directora de la SAI, una de las razones para suscribir este tipo de alianza es por los proyectos investigativos que el GEOS realiza con los temas sobre túneles y obras subterráneas.

“Es el primer grupo que tenemos y un comité de estudiantes de una universidad tan prestigiosa. Los decidimos aceptar porque presentan interés por la profesión,  por la ingeniería y por las profesiones afines. Para nosotros es un privilegio tenerlos”, agregó.

GEOS ya ha realizado estudios como el de las deformaciones de la Cordillera Central, que se trabajó en la Central Hidroeléctrica Porce III. Entre los proyectos que adelantan sus miembros actualmente está la caracterización de algunos problemas de caída de rocas e inestabilidad en la vía Medellín – Santafé de Antioquia, y el diseño y valoración de falsos túneles como solución a la problemática de esa misma vía.

“Tenemos otro proyecto de menor cuantía que es el estudio geotécnico de la marginal del Cauca, entre Bolombolo y Santafé de Antioquia; y otro más que es la evaluación del proceso y de lo que se ha hecho y diseñado en la Bermejala, sector de Chirapotó, en la vía troncal que va cerca al río Cauca”, explicó Ordoñez, quien además es el director del Grupo de Investigación Gemma.

Para la segunda semana del mes de agosto, la Sociedad Antioqueña de Ingenieros y Arquitectos tiene programado un seminario sobre las Autopistas de la Montaña, evento que se realizará en el Parque de los Tamarindos y que tendrá ocho conferencistas. Entre ellos estará el profesor Ordóñez, quien hablará sobre taludes y el diseño de falsos túneles para solucionar problemas geotécnicos y de mecánica de rocas en algunas vías de la región antioqueña.

Chile comparte conocimientos geológicos con la UN

Medellín, feb. 16 – Agencia de Noticias UN– Chile es el país con mayores depósitos de cobre en el mundo y uno de los más avanzados en el desarrollo de investigaciones acerca del proceso de formación de yacimientos metalíferos.

Por eso, Víctor Maksaev, profesor de la Universidad de Chile, es el experto invitado al Curso de Modelos Geológicos de Yacimientos y Metalogénesis, organizado por el grupo Gemma de la Facultad de Minas de la UN en Medellín y que se realiza en la Biblioteca EPM hasta el viernes 19 de febrero.

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Medellín tendrá Parque Industrial Minero

Medellín, feb. 11 – Investigadores del Grupo Gemma adelantan la formulación del plan de manejo para este parque que estará ubicado en el Corregimiento de Altavista. Se trata de un convenio interadministrativo con las secretarías de Planeación y Medio Ambiente del municipio, que busca cumplir con lo estipulado en el POT.

Medellín, feb. 09 – En el corregimiento de Altavista, al Suroccidente de la capital antioqueña, se construirá el primer Parque Industrial Minero de la ciudad. Investigadores del Grupo en Georrecursos, Minería y Medioambiente (Gemma) de la UN en Medellín, adelantan la formulación del plan de manejo.

Se trata de un convenio interadministrativo con las secretarías de Planeación y Medioambiente del municipio, que busca cumplir con lo estipulado en el Plan de Ordenamiento Territorial, el cual contempla la creación de un parque de este tipo.

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Exploración sísmica: con futuro en el país

Medellín, nov. 26 – Una alternativa a la perforación y las condiciones de seguridad del país hacen que la exploración sísmica esté en aumento en Colombia, afirmó Fabio Santamaría Rueda, jefe de control de calidad de la empresa Petroleum Geo-service, invitado a una charla por el Grupo Gemma de la UN en Medellín.

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Inició la creación del sistema de información de agronegocios del país

Medellín, jul. 23 – Agencia de Noticias UN– Se trata del Sistema de Información y Gestión del Territorio, Siget, un ambicioso proyecto adelantado por investigadores del Parque de la Minería del Grupo Gemma de la UN en Medellín que incluirá, entre otros, datos indicadores de las actividades minera, energética, social, transporte, ambiental e industrial de todo el territorio colombiano.

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Las anteriores noticias son recopiladas de la Agencia de Noticias UN

Los líos de la explotación ilegal en el kilómetro 31 de la vía Buenaventura-Cali

Fiscalía investiga amenazas a autoridades ambientales que han tratado de frenar la extracción aurífera.

La explotación ilegal y antitécnica de oro que vienen haciendo más de dos mil personas en el sector de Saragoza, kilómetro 31 en la vía Buenaventura-Cali, a orillas del río Dagua, tiene en serios problemas de orden público la región, ha derivado en intimidaciones a las autoridades por parte de grupos de autodefensa y guerrilla que buscan apropiarse de las millonarias ganancias de la extracción aurífera y, aún más grave, han puesto en riesgo la estabilidad y el tránsito de vehículos sobre la doble calzada a Buenaventura, toda vez que la acción de las motobombas está afectando los taludes de la vía.

El asunto ya pasó de castaño a oscuro y tiene en alerta máxima a la Corporación Regional del Valle, el Instituto Nacional de Vías, el Ministerio de Transporte, Ingeominas, la Procuraduría y la Fiscalía, entes que han documentado cómo la fiebre del oro provocó que se desplazaran a la zona centenares de adolescentes, madres cabeza de familia con sus niños, ancianos y otros campesinos de Antioquia, Chocó y el Eje Cafetero esperanzados en el dinero fácil. A un costado del río Dagua se han improvisado cambuches, restaurantes, bailaderos y hasta prostíbulos. Un negocio redondo, se diría.

Un informe de Ingeominas reseñó que a través del contrato de concesión 21656, la exploración y explotación de materiales de construcción en la zona le corresponde a la Sociedad Alzate Gómez y Cía., que desde hace siete años viene operando en Saragoza. Dicha concesión sigue en trámite para que la Constructora Colpatria S. A. continúe estas labores con la vigilancia de las autoridades ambientales. Sin embargo, desde finales de abril estas empresas dieron aviso al Gobierno sobre el aluvión de personas que se instalaron en la zona con el fin de extraer oro de manera ilegal con 150 monitores y tres retroexcavadoras.

La situación ha llegado a escenarios preocupantes. Se ha reportado que en la región se movilizan carros lujosos con personal armado que está comprando oro y amenazando a diestra y siniestra. La timidez de la Alcaldía de Buenaventura para ponerle coto a este mercado ilegal se “debe a la complejidad de los actores armados que operan la zona: paramilitares y guerrilla”, reza el informe de Ingeominas, que además añadió que las actividades mineras se encuentran bajo la vigilancia de estos grupos violentos, “sin que ley alguna opere porque todos se sienten dueños y con poder sobre el área”.

No es lo más grave. Funcionarios de la Corporación Regional del Valle del Cauca (CVC) les han notificado a voceros de la comunidad que suspendan la extracción ilegal de oro, no sólo por el problema social generado, sino por el desastre ambiental que podría originarse por la profundización y desviación del cauce del río Dagua, “además del impacto paisajístico y los riesgos en quienes practican la explotación, que no es tecnificada”, explicó Ricardo Murillo, ingeniero sanitario del CVC. La Fiscalía indaga también las amenazas de que han sido objeto las autoridades ambientales que han tratado de controlar la explotación.

Fuente: El Espectador

En julio de este año se aclarará un poco más el futuro que tendrá el proyecto de oro La Colosa ubicado en Cajamarca, Tolima, el cual está a cargo de la empresa sudafricana AngloGold Ashanti.

El presidente de la empresa en Colombia, Rafael Hertz, aseguró que en el séptimo mes del año se conocerá la decisión que tome el Ministerio de Ambiente frente a los tres recursos de reposición que fueron presentados respecto de la Resolución 814 del cuatro de mayo 2009, la cual impartió la entidad sobre el proyecto aurífero.
Uno de estos recursos es el de la Corporación Autónoma Regional del Tolima, Cortolima. La solicitud consiste en que el Ministerio de Ambiente revise el documento y no se realice la sustracción por la cantidad de inconsistencias que existen en los documentos.
Entre las presuntas irregularidades presentadas, Cortolima manifestó una ambigüedad, “porque los planes de operación y manejo en que se definió con los estudios técnicos determinan que esta zona debía permanecer como reserva, teniendo en cuenta que hay importantes recursos hídricos”.
Como se recuerda, en mayo pasado el Ministerio de Ambiente autorizó a la compañía un área de sustracción de 6,4 hectáreas, cuando la empresa había requerido 515 hectáreas con el objetivo de determinar si el proyecto es viable económica y ambientalmente.
Es decir, el área aprobada para exploración equivalió a 1,24 por ciento de lo solicitado por la compañía.
“En julio también esperamos que los técnicos de AngloGold establezcan si el espacio concedido por el Ministerio de Ambiente es suficiente para desarrollar el proyecto. Aún estamos estudiando la resolución”, señaló Hertz.
Así mismo, la empresa espera la respuesta de una aclaración que solicitó frente a la resolución emitida por el Gobierno.
El proyecto lleva paralizado 16 meses, tiempo en el cual la compañía ha invertido un millón de dólares por mes en el país. A su vez, se estima que las exportaciones de oro derivadas de la explotación de la mina ascenderán a 700 millones de dólares.
La fase exploratoria dura mínimo tres años y máximo cuatro años. Es decir, que la explotación como tal se demoraría entre cinco y seis años. A su vez, se tiene estimado que la operación de la mina durará por lo menos 20 años.
La Colosa cuenta con un recurso inferido inicial de 12,3 millones de onzas de oro, pero para conocer la verdadera dimensión de las reservas se deben concluir los trabajos de exploración que tuvieron que ser suspendidos en febrero de 2008.

Entre los diez más grandes del mundo
El presidente de AngloGold Ashanti en Colombia, Rafael Hertz, manifestó que el proyecto La Colosa se ubica como uno de los 10 más grandes del mundo y el principal de Colombia.
Sin embargo, aclaró que sólo si se comprueba la viabilidad social, técnica, económica y ambiental, y posterior a la aprobación por parte del Gobierno, la compañía iniciaría la etapa de construcción.
“La falta de experiencia del país en el tema de minería de metales puede seguir generando retrasos considerables como los actuales”, admitió Hertz.

fuente: Elnuevodia

Por: Salomón Kalmanovitz
El cobierno se aferró a una definición técnica antigua del National Bureau of Economic Research (NBER) de Estados Unidos para afirmar que no estábamos en recesión.

Y tiene razón: decrecimos menos en el primer semestre de 2009 (-0,6%) que en el último de 2008 (-0,8%) y si se comparan los dos trimestres seguidos, pues hubo una mejora de 0,2%; anualizada (multiplicada por cuatro trimestres), nos daría un crecimiento de 0,8% para todo el año, algo que es muy dudoso que se logre.

La nueva definición de cuando comienza una recesión que diseñó el NBER es más sencilla y contundente que la anterior: hay recesión cuando la economía comienza a experimentar un aumento sistemático del desempleo. Para los Estados Unidos, la recesión actual comenzó entonces en diciembre de 2007, cuando el desempleo pasó del 4,5% de la fuerza laboral al 9,4% actual.

Si utilizamos el mismo rasero para la economía colombiana, entramos en recesión en enero de 2008, cuando la tasa de desempleo (trimestre móvil) de las 13 áreas urbanas pasó de rondar el 9% durante 2007 a deteriorarse en 11,6% en 2008 y alcanzar el 13,3% en la actualidad. Esa es una realidad que palpamos cotidianamente con el aumento vertiginoso de la indigencia, la informalidad y la endémica presencia, ahora desbordada, de mendigos en buses y semáforos. Habría que explicarles a todos estos millones de personas enmiseradas que acá no hay recesión, sino que la estamos pasando regio.

Un dato del DANE, que me pareció masajeado, fue el del crecimiento de obras civiles que le dio 11,6% para el trimestre y que impidió que la cifra total no fuera mucho peor a la presentada. Lo digo porque hubo un reporte del mismo DANE del 16 de junio que apareció en Portafolio y rezaba así: “Según el DANE, la construcción de carreteras, calles, caminos y puentes disminuyó 15% en el primer trimestre del año, mientras que en vías férreas y pistas de aterrizaje el descenso fue de 49%”. Seguido, se afirmaba que las obras emprendidas por la minería del carbón habían crecido 93%, algo que se debe amainar en el futuro, porque sus precios internacionales se han deteriorado. La construcción privada daba un parte de estancamiento con un crecimiento de 0,2%, mientras que las nuevas licencias de construcción se desplomaban 30%.

No se entiende el regocijo del Gobierno cuando la industria cae 8% durante el primer trimestre y el comercio obtiene una reducción del 3%, y que el sector financiero aumente tanto sus ganancias que le “aportan” 4% al valor agregado.

Tampoco se entiende que el mayor grupo financiero del país, con las utilidades así disparadas, diga públicamente que no es justo que contribuya al impuesto de guerra y el Presidente conteste que va a proponer una ley ajustada a la medida de tales intereses, buscando nuevos ricos que sustituyan el esfuerzo de los más pudientes.

Es que no es sólo escandalosamente injusto, sino que es fiscalmente suicida no contar con los aportes de los que concentran el 70% de la riqueza del país para reparar una brecha fiscal de $24 billones, que es el déficit proyectado para 2010. El ministro de Hacienda dice, entre tanto, que sólo requiere $1 billón para la seguridad e insiste de nuevo en que el impuesto al patrimonio será temporal. ¡Qué incompetencia!

Es bueno que todos los ricos contribuyan al esfuerzo, en especial los terratenientes que van de gorrones, pero lo mínimo es que los que más tienen continúen dando igual que en el pasado.

*Decano de la UniversidadJorge Tadeo Lozano.

  • Salomón Kalmanovitz

Como las áreas de reserva forestal creadas por una ley de hace 50 años son enormes (la segunda de 1959), de más de 65 millones de hectáreas, se han venido sustrayendo de facto muchísimas de estas hectáreas para actividades productivas en forma legal o ilegal. Ya hoy se calcula que quedan unas 50 millones de hectáreas de reserva forestal.

El Código de Minas contempla entonces que las áreas de reserva forestal puedan ser sustraídas para actividades mineras (siempre y cuando no sean de reserva forestal protectora de cuencas hidrográficas u otros ecosistemas vulnerables), como ya venía sucediendo. Esta es una norma que siempre ha existido en la legislación ambiental colombiana, desde el Código de Recursos Naturales expedido en 1974, famoso  por ser una pieza de protección ambiental de vanguardia en el mundo. (art 210 del Código).
 
Sin embargo, el nuevo Código Minero le exige a la autoridad minera que al otorgar el título, advierta a la empresa en cuestión de que está en zona forestal y sólo podrá explorar o explotar la mina hasta tanto el Minambiente no excluya el área de la reserva forestal. Eso implica que la empresa deberá presentar estudios que desmuestren ”la adecuada coexistencia de actividades mineras con los objetivos del área forestal”.
 
El Código dice que quienes ya estén explorando u explotando minas en zonas de reserva que no han sido excluidas su derecho seguirá vigente hasta su vencimiento. Esto para evitar demandas al Estado por las múltiples empresas mineras que hoy operan en zonas forestales que no fueron debidamente excluidas por el Minambiente.

Esto exige al Ministerio poner al día la definición de cuáles son áreas de reserva forestal protectora ( a donde no puede haber minas) y cuáles serían de reserva forestal suceptibles de exclusión. El Ministerio de Minas podrá pronunciarse sobre el mapa que haga el Minambiente pero su concepto no es de obligatorio cumplimiento.
 
En conclusión el artículo 34 del nuevo Código quedó bien. Ha podido quedar mejor desde el punto de vista ambiental, si se hubiera dejado obligatorio para las empresas mineras conseguir una licencia ambiental para poder iniciar la exploración.

 

Fuente: Semana

MEDIO AMBIENTE

El ángel: estipula claramente la exclusión de actividades mineras de zonas de protección ambiental. El mico: ofrece protección estatal a dueños de las dragas que están explotando ilegalmente oro y les da tiempo para legalizarse. Jueves 18 Junio 2009

A la medianoche de este miércoles una comisión de conciliación de Cámara y Senado aprobó la nueva versión del muy discutido Código Minero. Y para el medio ambiente y la preservación de los recursos naturales no renovables para las futuras generaciones tiene una buena noticia y otra muy mala.

La buena es que en plenaria de Cámara, horas antes de la conciliación, se aprobó el artículo 34 del Codigo que establece claramente que serán excluidas de actividades mineras parques naturales nacionales y regionales, zonas de reserva forestal protectora y demás zonas de reserva forestal, ecosistemas de páramo y los humedales protegidos por la Convención Ramsar (que incluye a los más importantes del mundo). Será la autoridad ambiental la que designe cuáles son esas áreas a proteger. (ver mas detalles del artículo)

Esta norma ha podido quedar aún mejor, pues como salió aprobada de Cámara incluía una licencia ambiental obligatoria para que las empresas mineras puedan explorar una región, pues no hay norma que hoy lo obligue. “Logramos que la Cámara aprobara la licencia ambiental de exploración obligatoria, algo en lo que he insistido mucho porque es el caso de la mina La Colosa, donde se construyeron carreteras, campamentos, se talaron árboles y otras actividades con impacto ambiental y no se necesitó licencia”, dijo Guillermo Santos, representante liberal del Tolima.

Sin embargo, como lo denunció el mismo Santos y varios parlamentarios que apoyaron la norma, la Mesa Directiva de la Cámara, a la hora de conciliar el texto de Cámara con el del Senado, nombró apenas a tres representantes de tres partidos,  según se denunció, en abierta violación al reglamento, y de esa conciliación salió tumbada la licencia. Santos dijo que iba a denunciar por peculado al presidente de la Cámara.

El representante por Boyacá, Juan Carlos Granados, de Cambio Radical, también dijo que la exclusión de los liberales de la comisión de conciliación entre Senado y Cámara era una violación a la Ley 5ta. y que ponía en riesgo todo el Código pues se podia caer por vicios de procedimiento.
 
La peor noticia sin embargo, es que el Código Minero quedó con el llamado “mico de las mini-dragas”, un escandaloso articulito metido por un grupo de representantes que debían acordar un texto para presentarle a la plenaria de Cámara, debido a la gran cantidad de proposiciones que presentaron los representantes a la hora de votar.

De esa comisión salió vivo y coleando un mico que ya habían matado varias veces en el largo tránsito de este Código de casi dos años, que básicamente dice que en los departamentos de los antiguos territorios nacionales y en Chocó “el Estado le dará especial protección a las “mini-dragas de hasta 60 caballos de fuerza para que continúen el ejercicio de esa tarea” y les da un plazo de dos años para legalizarse.

Enarbolando la popular bandera de la protección de los barequeros y mineros artesanales, congresistas de Guanía y del Chocó incluso amenazaron con hundir el Código Minero, retirando a los todos representantes de los departamentos de los antiguos territorios y del Chocó si no se mantenía este artículo, aún con la expresa oposición del Ministerio de Medio Ambiente, según quedó escrito en el acta que salió de la Comisión de Cámara.

Pero como bien lo dijo el representante Santos,” los mineros artesanales sacan oro de los ríos con canastos y bateas de madera no con dragas, que cuestan millones de pesos “. Por eso es más probable es que este mico que defendieron con tanto ahínco algunos políticos, como el actuante presidente de la Cámara en la sesión del miércoles, Odín Sánchez del Chocó, tenga más que ver con mineros clandestinos medianos que manejan dragas y motores de succión ilegales en el país. 
 
Hay empresarios medianos que tienen motores de succión puestos en planchones en varios ríos del país especialmente en Chocó que chupa del lecho del río alrededor de una tonelada de arena para sacar máximo 10 gramos de oro y usan mercurio en el proceso. Estos empresarios gozarían ahora la protección estatal sin importar el daño que hagan.
 
Además hay en el Río Inírida entre Vaupés y Vichada, enormes dragones causando desastres ambientales operadas por empresarios brasileros.  Y también las había en Chocó, hasta que hace unas semanas fueran incautadas por la Fiscalía y Minambiente, luego de una denuncia de SEMANA de que estaban haciendo estragos en el medio ambiente y no tenían siquiera una licencia. 
 
Estas dragas tienen más caballos de fuerza (350 a 400) que lo aprobado en el mico (60), pero sin duda, existiendo la norma que las ampare, les quedará más fácil explotar los ríos con la apariencia de legalidad ante las autoridades locales vulnerables que puedan tener estos departamentos remotos, según explicó Granados. 

Ahora los mineros que tanto daño han hecho tendrán tiempo para legalizarse y “gozarán de la protección especial de (todo) el Estado”. ¡Vaya logro!
 
Por estas razones varios parlamentarios, como el represente Granados,  intentaron eliminar el mico el Código, pero este salió intacto de la conciliación. Al parecer el Minminas cedió al chantaje de los congresistas interesados en mantener el mico, por temor a que se hundiera el Código.

Este jueves las plenarias de Cámara y Senado darán su bendición al texto conciliado con ángel y con mico, y la ley quedará lista para sanción del Presidente. Sólo Uribe, a quien se le vio muy molesto con las dragas ilegales del Chocó, podrá ahora vetar ese artículo.

 

Fuente: Semana

La actividad de la mayoría de las grandes compañías mineras colombianas de carbón, níquel y cemento, son muy buen ejemplo de minería sostenible, la cual responde a las tres consideraciones económicas, ambientales y sociales.

El reporte del WBCSD señala que: 1) No es suficiente argumentar que porque la sociedad necesita de los productos de la minería, se debe tolerar cualquier cosa que hagan para su producción. Y 2) Tampoco se debe acudir al público señalando que espere lo peor de la minería.

Minería sostenible es aquella que tiene una visión de largo plazo y por tanto realiza sus explotaciones, mitigando sus impactos y haciendo compensaciones de los impactos que causa en el medio ambiente.

Todas estas acciones que aumentan la reputación de las firmas son creadoras de valor.

La tecnología en los campos de la geología y la ingeniería se han desarrollado enormemente, permitiendo hacer perforaciones cada vez más profundas, explorando en los fondos marinos y todo ello con consideraciones ambientales.

Lo que no pueden hacer en ninguna parte del mundo es minería sostenible en los páramos.
Pero, ¿por qué no?

El 99 por ciento de los páramos del mundo se encuentran al norte de los Andes.

No existen páramos en otras partes del mundo porque estos requieren altitudes entre 3.200 y 4.000 metros sobre el nivel del mar, y que les dé sol los doce meses del año.

Demos una mirada al globo terráqueo y veremos que en la zona ecuatorial estas condiciones de altitud y sol permanentes se dan en 99 por ciento en el norte de los Andes. El otro uno por ciento son mínimos puntos en el mapa en Indonesia, Kenia, Costa Rica y Hawai.

Hay montañas con altitudes superiores a los 3.200 metros en muchos sitios del mundo, como los Alpes, los Himalaya, el Aconcagua, pero esas montañas no reciben sol intenso todos los doce meses del año y en invierno no se desarrolla vegetación como en la zona ecuatorial.

Los páramos son ecosistemas tan propios del Norte de los Andes que la palabra páramo no existe en ningún otro idioma distinto al español. No existe traducción de ese vocablo ni al inglés, ni al francés, ni al portugués, ni al mandarín…

En España entienden por páramo una región yerma desértica pedragosa, muy distinta de nuestros páramos, donde se encuentra una valiosa biodiversidad.

En los páramos colombianos abunda una gran variedad de musgos, gramíneas, especies arbóreas y arbustivas como los mortiños y los encenillos y preciosos frailejones que no existen en los Pirineos.

Algunas de las especies de los páramos son endémicas debido al aislamiento y la antigüedad en que se desarrollaron. No hay un páramo igual a otro y si se destruye no puede ser reproducido en ninguna otra parte del mundo.

Los jardines botánicos del mundo reproducen mucha de la flora de regiones como el Amazonas o el desierto de Sahara, pero ninguno puede tener ejemplos de páramos porque no pueden reproducir las condiciones de altitud, presión atmosférica, luminosidad, humedad, etc

A las jalcas bolivianas les falta humedad y luminosidad durante muchos meses del año.
Patrimonio Natural

El Ministerio de Cultura de Colombia, con el apoyo de Ecuador, debería promover la inclusión de los páramos en la lista de sitios “Patrimonio Natural” de la Humanidad de la Unesco por ser:

-Monumentos naturales constituidos por formaciones físicas y biológicas o por grupos de esas formaciones que tienen un valor universal excepcional desde el punto de vista estético o científico,

-Formaciones geológicas y fisiográficas y las zonas estrictamente delimitadas que constituyaen el hábitat de especies, animal y vegetal, amenazadas, y que tienen un valor universal excepcional desde el punto de vista estético o científico,

-Lugares naturales o las zonas naturales estrictamente delimitadas, que tienen un valor universal excepcional desde el punto de vista de la ciencia, de la conservación o de la belleza natural.

Los daños causados por la minería en los páramos son irreversibles y esto incluye la exploración y la explotación.

Los páramos sólo ocupan 1,8 por ciento del territorio de Colombia, muy pocos de ellos con yacimientos económicamente viables.

Si las mineras decidieran declarar que no harán explotaciones en los páramos, como lo dijo adecuadamente la minera AngloGold Ashanty refiriéndose a la minería de oro en Cajamarca, ganarían en reputación.
O, mejor aún, si las empresas constituyeran “servidumbres ambientales” como lo propone The Nature Conservancy, aumentarían el valor para sus accionistas.

Es mejor hacer minería sostenible en el resto del territorio colombiano que minería quiebra-páramos.

Fuente: La Republica

Uno de los orangutanes permitirá el regreso de las dragas para minería.

El miércoles, en la apresurada aprobación del nuevo código minero en la Cámara de Representantes se habrían colado dos “micos” que traerían desastrosas consecuencias para el medio ambiente en el país.

Mientras la atención se concentraba en la inclusión de los páramos y otras áreas protegidas en la lista de zonas excluidas de minería, algunos congresistas aprovecharon para deslizar un par de proposiciones en contravía de la política ambiental de los últimos meses.

Uno de los micos permitirá el regreso de las dragas para minería.  Las dragas son gigantescas embarcaciones que instaladas a orillas de los ríos, operan como aspiradoras extrayendo tierra de los lechos en busca de oro.

Las consecuencias ecológicas de este tipo de minería ya han sido ampliamente comprobadas, al punto que el Ministerio de Ambiente, el Ministerio de Minas y Energía, la Fiscalía General de la Nación, el Ejército y la Armada decomisaron 24 aparatos de estos en abril de este año.

Por otra parte, una vez más quedó excluido del código minero la exigencia de licencias ambientales para las fases de exploración minera. Esto, en opinión de expertos, es un exabrupto pues aunque proyectos de exploración de carbón, oro o petróleo no lleguen a concretarse, en estas primeras fases se puede llegar a provocar daños ecológicos irreparables.

Un caso reciente es el de la exploración minera de oro en un área de reserva forestal en Cajamarca (Tolima) por parte de la empresa AngloGold Ashanti. La empresa surafricana no solo inició labores sin los debidos permisos sino que el proyecto amenaza con afectar la capa verde de la reserva con la instalación de módulos de exploración.

De todas maneras, aún queda el trámite de la conciliación con lo aprobado en el Senado de la República, que se llevará a cabo este jueves.

Fuente: El Espectador

Más de la mitad de los colombianos tenemos una relación diaria con los páramos: consumimos agua que proviene de estos lugares.

Los ecosistemas naturales del páramo son importantes, no sólo por su valor ecológico, sino también porque contribuyen a cimentar procesos económicos y sociales. En términos ecológicos, constituyen ecosistemas únicos pues sólo existen en Venezuela, Colombia y Ecuador. En términos sociales, son un patrimonio cultural de gran significado histórico. Su relevancia mayor e inmediata se deriva de su rol regulador en las cuencas abastecedoras de los acueductos que suministran agua para consumo humano y otros usos. Los páramos, como “fábricas de agua”, no son propiamente productores de agua; su función, si están bien conservados, es la de regular el flujo y la calidad del agua que de ellos desciende.

La vegetación de los ecosistemas naturales del páramo, los musgos, los matorrales de vegetación arbustiva y los frailejones, asociados con un suelo orgánico y esponjado, forman un sistema retenedor de agua, conocido como “colchones de agua”, de donde fluyen múltiples quebradas de gran importancia en las épocas secas. Esta maravillosa estructura natural de los ecosistemas de páramo se ha ido transformando y degradando aceleradamente en los últimos 50 años debido a la agricultura, la ganadería y la minería.

El ciclo agropecuario del páramo se inicia cuando se quema la vegetación nativa, se ara y se siembra papa; luego se da paso a la ganadería extensiva por los siguientes 10 ó 15 años, y se reinicia el ciclo con una nueva siembra de papa. El uso agropecuario predomina en las tierras de páramo en Colombia. La destrucción de la capa vegetal y del humus, así como la utilización de pesticidas, reducen la capacidad de retención de agua y la calidad de ésta. En la minería, la intervención es más puntual y cubre menos superficie, pero es más radical, pues destruye los atributos naturales de los ecosistemas, volviendo muy costosa o imposible su recuperación.

En Colombia, la mayoría de los páramos están habitados y, con excepción de los parques nacionales, en todos ellos se realiza algún tipo de actividad agropecuaria o minera. Los grandes beneficiarios de la explotación del páramo no son sus habitantes sino los productores de papa, que alquilan la tierra y deambulan por todos los páramos del país en busca de nuevos terrenos, y los mineros, que establecen procesos extractivos con graves impactos ambientales. Papa y minería destruyen ecosistemas y suelos.

Si queremos conservar los páramos y los servicios ambientales asociados al agua que se consume en las zonas bajas, debemos compensar de alguna manera a los habitantes del páramo, pues los beneficios de la conservación de los páramos son para terceros y no para quienes los habitan. No podemos pretender que el habitante del páramo piense globalmente y sufra localmente.

La conservación del páramo depende de una clara y efectiva política estatal y de la gestión de los habitantes de las ciudades. El Gobierno Nacional parece dar la espalda a la urgente necesidad de conservar los ecosistemas naturales en los páramos. La reciente aprobación del Código de Minas en el Congreso confirma que la expedición de licencias mineras en los páramos está prohibida. Pero las herramientas jurídicas, incluidas las anteriores a este nuevo código, deben aplicarse con rigor y complementarse con una estrategia de pago por servicios ambientales que incentive la conservación de estos ecosistemas, sin cargar negativamente su costo a los habitantes del páramo. Es necesario que el Gobierno asuma su responsabilidad y lidere este importante proceso de recuperación y conservación, más cuando con el calentamiento global las cosas se hacen más difíciles, pues los glaciares tropicales están desapareciendo y el papel de los páramos como regulador hídrico toma aún mayor relevancia.

Fuente:El Espectador